Al sur de Alemania, en una ciudad llamada Friburgo, hay un viejo cementerio de estilo barroco (hoy en día convertido en parque), que guarda la

leyenda de una jovencita que murió en el siglo XIX y cuya tumba de manera misteriosa,aparece día a día y sin importar la época del año, decorada con flores frescas.

¿Quién fué esta muchacha y por qué aún en la actualidad, tras 150 años de su muerte „alguien“ sigue depositando flores frescas sobre su tumba?

Caroline Walter, fue una niña de quien poco se conoce, sin embargo, la preciosa escultura que se esculpió en su memoria, así como las flores que le adornan, han alimentado la creación de una leyenda popular impregnada de belleza y misterio.

Para ver más fotos de la Selva Negra, no olvides visitar la página Caminando entre bosques de Fernando Morán.


La escultura de Caroline Walter

Una hermosa niña se ha quedado dormida luego de leer. Su cuerpo reposa plácidamente sobre la cama, sus largas cabelleras caen detrás de sus hombros como cascadas. A través de la manta que le cubre, se dibuja la silueta de sus piernas cruzadas. La mano izquierda descansa bajo su pecho, mientras con la otra sostiene un libro abierto que pareciera caer. La expresión de su rostro recuerda un poco a la Monalisa o a una doncella cuyo despertar solo será posible con el beso de un príncipe. Así es la escultura de piedra de Caroline Walter, „la bella durmiente de Friburgo“.

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La escultura de Caroline

, fue mandada a esculpir por el cuñado de la jovencita, cuando ella murió a causa de una Tuberculosis. Caroline habría tenido una infancia feliz. Luego, cuando debió cambiarse a un nuevo colegio para niñas, se mudó a vivir con su hermana Selma y su cuñado Carl Schleip. Poco tiempo despúes Caroline enfermaría y moriría a la edad de 16 años. Al esposo de su hermana se le ocurrió mandar a tallar la escultura para brindarle consuelo a su esposa Selma.

Carl Schleip, habría nombrado la escultura como „Menschenblume“ (Flor humana) y sobre el libro abierto que la niña sujeta en la mano aún se lee una inscripción que dice „Debe ser el designio de Dios, que uno tenga que separarse de lo que más ama“.

El misterio de las flores que adornan la tumba no se ha podido aclarar. Muchos dicen que se trata de un admirador de la joven, quien al parecer podía haber sido su tutor. Sin embargo, de ser así, este admirador tendría que tener por lo menos 140 años. El misterio seguirá llenando esta historia de mucha curiosidad y fascinación.

Autor texto: Ruth Herrera

Fotos: Fernando Morán León

6 comments

    1. Hola Montse, muchas gracias por leer! y que bueno que te haya gustado la historia. Cuando visites este lugar recuerda tomar fotos y si puedes enviarme una lo agradecería. Un abrazo!

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Commentarios recientes

  • Montse - Kartoffeltortilla 13. Abril 2018 at 14:36 on La Bella Durmiente de FriburgoEso está hecho! ;) Otro abrazo para ti también
  • ruth-hg 13. Abril 2018 at 11:20 on La Bella Durmiente de FriburgoHola Montse, muchas gracias por leer! y que bueno que te haya gustado la historia. Cuando visites este lugar recuerda tomar fotos y si puedes enviarme una lo agradecería. Un abrazo!
  • Montse - Kartoffeltortilla 13. Abril 2018 at 10:48 on La Bella Durmiente de FriburgoQué historia más bonita y triste a la vez... La escultura es realmente preciosa. Gracias por descubrirnosla :) La apuntaré como algo que ver cuando visite Friburgo. Un saludo :)
  • Heibett 3. Mayo 2017 at 20:52 on La Bella Durmiente de FriburgoEncantadora historia...
  • ruth-hg 13. Febrero 2017 at 10:23 on La Bella Durmiente de Friburgoesa historia es bella!
  • jorge 2. Febrero 2017 at 1:40 on La Bella Durmiente de Friburgosuper interesante esta historia!. que increible

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