Venezuela necesita ayuda internacional para salir de las sombras. Literalmente.

El apoyo de los medios de comunicación alemanes en particular, se hace crucial en esta tarea.

Los venezolanos no están viviendo uno de los ya muy frecuentes apagones, más largo de lo normal, ni se espera que pronto se restablezca el servicio eléctrico. Pretenderlo es de una simpleza que resulta altamente ofensiva.

Los venezolanos tienen dificultades para obtener gas para cocinar. El suministro no llega directamente a las casas, sino que debe ser previamente comprado al Estado, que se reservó su distribución y la realiza de manera aleatoria y caprichosa. Últimamente los operarios pretenden cobrarlo en dólares, en un país en el que la gente devenga en bolívares y el acceso a las divisas no sólo es difícil, sino que, además, está prohibido.

El Régimen dictatorial en Venezuela obligó a los venezolanos a retroceder a la edad de piedra

Hasta este jueves la falta de gas era compensada con cocinas eléctricas –mal que bien era una opción– pero ahora sin gas ni electricidad, la única alternativa es la leña.

Las empresas distribuidoras de agua también colapsaron y en muchos casos se recurre a plantas que bombeen el líquido para poder surtirse. Hay edificios que tienen pozos, tanques y bombas para proveerse de agua, pero sin electricidad, ¿cómo hacerlos funcionar? Además el agua, mal tratada, es de dudosa potabilidad y consumirla sin hervirla previamente, es un riesgo serio. Es un círculo vicioso, no hay gas, no hay luz, no hay agua.

Venezuela es un país tropical

Hay ciudades que mantienen temperaturas de 30 grados todo el año o, como Maracaibo o Coro, superar los 35 grados centígrados. Estas temperaturas afectan a la población más vulnerable. Se pierde la poca carne que tan difícil es conseguir, al no funcionar los refrigeradores. El bien más preciado hoy día en Venezuela es el hielo, no para las bebidas, sino para tratar de alargar la vida de los alimentos que necesitan mantener la cadena de frío.

parte del mensaje de los venezolanos sobre la crisis en Venezuela

La mayoría de los hospitales públicos en Venezuela no tienen generadores eléctricos de emergencia y los pocos que los tienen, ya empiezan a tener problemas. Se teme el colapso del hospital JM de los Ríos, un centro de salud infantil que recibe infantes de todos los estados.

¿No es esto una crisis humanitaria?, ¿No requiere esto de ayuda internacional? Si la ayuda no se concreta, asistiremos a un holocausto en plena era de la comunicación.